sábado, 10 de septiembre de 2011

TEATRO KURSAAL


Salón Kursaal  (1912-1930)




Propiedad de los empresarios Jorro y Rivas, el primitivo “Kursaal” fue inaugurado el lunes 23 de diciembre de 1912 con la celebración de una fiesta benéfica organizada por la Asamblea de la Cruz Roja en Melilla cuya recaudación se destinó a los altruistas fines de esta institución.
Contó la inauguración Con un extenso programa que incluyó sesión de patinaje por bellas señoritas, exhibición de películas y un animado baile que se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Para dar mayor realce al solemne acto inaugural se exornó el local con escudos de España entre banderas nacionales y de la Cruz Roja.
Fue el “Kursaal” un enorme pabellón de madera. Un salón de recreo provisto entonces de la mayor pista de España, donde tenían cabida sesiones de cinematógrafo con películas cada tres horas, bailes con orquestas, patinaje, billares, jockey, boling, tiro, gimnasia e incluso espectáculos taurinos; pues en los primeros meses de su funcionamiento y por iniciativa de varios aficionados se lidió un novillo durante una sesión de patinajes. También en 1913 tuvieron lugar en este salón encuentros de lucha grecorromana.
A lo largo de su período de funcionamiento el Salón “Kursaal” experimentó varias transformaciones; siendo una de las primeras en el año 1916, cuando alteró su configuración interna para poder servir de teatro de variedades y comedias.
La fachada del antiguo barracón de madera del “Kursaal”, era detestable, y prueba de ello es que no ha llegado hasta nosotros ninguna imagen completa de la misma. Sucediendo algo parecido con la del “Alfonso XIII”, si bien gracias a la proximidad de este último a un espacio amplio y descubierto como es la Plaza de España, posibilitó que se pudiera apreciar en algunas vistas aéreas tomadas desde aviones militares.
El término Kursaal
Debemos recordar que el término Kursaal deriva de las palabras alemanas kur (cura) y saal (salón). Un edificio multiuso que adquiría su completo significado en los balnearios, donde tras una ostentosa entrada o un señorial hall de entrada se encontraban salas de baile, teatro, juegos, conciertos e incluso restaurante.
Los Kursaal se convertían por tanto en los edificios más importantes y representativos de la vida social de cualquier ciudad, de finales del siglo XIX y principios del XX, en su Belle Époque.
Denominación que también se utilizó para designar edificios similares e lugares de veraneo, mientras que en Francia tomó el nombre de Casino.
En nuestro país el salón Kursaal más importante fue el levantado en San Sebastián y que perduró entre los años 1921 y 1973. Emblemático nombre recuperado en el año 1999 para un nuevo edificio multifuncional obra del célebre arquitecto Rafael Moneo y que acoge la sede del Festival de Cine de San Sebastián.

Taller de carga
Durante algo más de un año y por necesidades militares derivadas de la derrrota de Annual, entre los días 15 de agosto de 1921 y 10 de noviembre de 1922, las instalaciones del “Salón Kursaal”, entonces ya propiedad de los señores Rico y Rojo, estuvieron requisadas por la Autoridad. Instalándose en su enorme barracón de madera un provisional taller de carga de proyectiles y cartuchos de artillería.
Taller de carga de artificios de guerra que provocó gran alarma en la población de Melilla, por almacenarse en él, un edificio de madera, mucha cantidad de pólvora fácil de explotar y ubicarse además frente a la fábrica de electricidad “España” de GASELEC, cuyos motores con deficiente funcionamiento producían continuas vibraciones.
Al reabrir sus puertas a finales del año 1922, el Kursaal pasó a ofrecer espectáculos cinematográficos.
Los empresarios Rico y Rojo además eran propietarios de los salones “Teatro Reina Victoria” e “Imperial”.

Tiempo de cambios
Fueron los últimos años de la década de los veinte y primeros de los treinta, un periodo de crisis política y económica en España. Convulsa etapa que coincidió en todo el mundo occidental con grandes mejoras tecnológicas en el ámbito de la cinematografía, que incidieron poderosamente en el auge de las proyecciones de cintas en detrimento de los hasta entonces habituales espectáculos de teatro y variedades.
Estando representada la mayor innovación en las películas sonoras, que luego de numerosos intentos alcanzó un aceptable nivel de calidad en torno al año 1930.
En Melilla estos profundos cambios tuvieron también reflejo en unos momentos en que la guarnición militar de su zona de influencia se redujo drásticamente luego de la finalización de las campañas de pacificación del Protectorado en 1927. Y cuando dos de sus más importantes salas de espectáculos debieron afrontar un grave reto: su derribo y transformación en nuevos locales o bien demolición y desaparición en razón de que no cumplían los mínimos requisitos legales para su funcionamiento. Nos estamos refiriendo a los salones Alfonso XIII y Kursaal.
No en vano en un “Informe acerca de las condiciones que reúnen actualmente los locales destinados a espectáculos públicos, en esta ciudad”, firmado por el ingeniero industrial Francisco de las Cuevas y el arquitecto Enrique Nieto, fechado a primero de abril del año 1927 y custodiado en el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares. Facilitado por el Cronista Oficial de la Ciudad, don Antonio Bravo en agosto de 1998, se expresa con respecto a los locales mencionados.
“Informe acerca de las condiciones que reúnen actualmente los locales destinados a espectáculos públicos, en esta ciudad
La Sesión Permanente de la Junta Municipal a comienzos del mes de junio de 1928 había obligado al propietario de este local, procediera a dejar libre un trozo de vía pública que usufructuaba a efectos de urbanización de los terrenos próximos al barracón, antes del 31 de diciembre de 1928.
El 19 de mayo de 1930 comenzó a derribarse para construir sobre su solar un nuevo edificio destinado a cine y teatro capaz de albergar dos mil quinientos espectadores; entonces sus propietarios eran los empresarios Rivas, Jorro y Carbonell.

Teatro Kursaal (1930-1937) Cine Nacional (1937-2008)
Único teatro en el centro de la ciudad
El señor Rico, a la vista de la complicada situación que presentaba los negocios de espectáculos en nuestra ciudad. En 1930 decidió cerrar el “Salón Imperial” y acometer el derribo del “Kursaal” para levantar en su solar un nuevo local inicialmente destinado a proyecciones. Si bien en su parte trasera reservó espacio suficiente para transformarlo en teatro si el desarrollo de los acontecimientos lo requería.
En febrero de 1930 la Junta Municipal acordó autorizar al Sr. Rico Albert, ya desligado del Sr. Rojo, la construcción de un cinematógrafo, nuevo “Kursaal” que debía alinearse con el edificio de la Cámara de Comercio y ajustarse plenamente a las condiciones impuestas por la Comisión de Espectáculos de Melilla.
Recordemos que el primitivo “Kursaal” no cumplía la normativa de espectáculos, e incluso la Sesión Permanente de la Junta Municipal ( Ayuntamiento ) a primeros del mes de junio de 1928, requirió su transformación tal como recogió las páginas del diario local “El Telegrama del Rif” de fecha 3 de junio de 1928: “Sesión Permanente de la Junta Municipal. Barracón Kursaal, se comunica a su propietario proceda a dejar libre un trozo de vía pública que usufructúa, para los efectos de urbanización de los terrenos próximos a dicho local…( y ) que se realicen antes de fin de año las obras previstas en las ordenanzas”. Indicando igualmente respecto al Teatro Alfonso XIII, “se le reitera al propietario que antes del 31 de diciembre del corriente año, deberá proceder a la demolición del mencionado local, al igual que las casetas de la Plaza de España”.
Estas medidas formaban parte de un completo conjunto de actuaciones promovidas por la Junta Municipal, un organismo provisional a caballo entre la Junta de Arbitrios y el Ayuntamiento, dirigido por el periodista Cándido Lobera y el ingeniero Francisco de las Cuevas, con la finalidad de embellecer la ciudad.
Luego de entrar en funcionamiento el nuevo cinematógrafo “Kursaal”, en el año 1932 se abrió el Teatro-Cine “Perelló” y terminó de construir el cine “Monumental”. Quedando únicamente como teatros en la ciudad las salas del “Reina Victoria”, denominado “España” tras la proclamación de la II República y el Perelló. Situación que aprovechó el Sr. Rico como propietario del “España” y nuevo “Kursaal” para derribar el primero en 1934 y transformar el segundo en teatro- cine a lo largo del año siguiente, en 1935. Construyendo un escenario y los correspondientes camerinos sobre el solar que había dejado libre junto al edificio de la Cámara de Comercio. A partir de ese momento el “Kursaal” fue el único teatro ubicado en el centro de la ciudad.


Exterior Teatro Kursaal

Interior Teatro Kursaal

El 19 de mayo de 1930 comenzó a derribarse el antiguo barracón de madera, para construir sobre su solar un nuevo edificio destinado inicialmente a cine y más adelante también espectáculos de teatro. Así como capacidad para albergar dos mil quinientos espectadores. Se levantó el nuevo edificio, de mampostería y de acuerdo con un proyecto de Enrique Nieto y Nieto. La obra fue ejecutada por el contratista Pedro Martínez Rosas, y pasó a denominarse “Gran Teatro Kursaal”.
Y cuando apenas habían transcurrido cinco meses del inicio de las obras de construcción, este local de espectáculos abrió sus puertas el 31 de octubre de 1930. Evidentemente con carácter provisional, pues los trabajos continuarían desarrollándose, si bien el diario “El Telegrama del Rif” del mismo día 31 en su primera página calificó el acontecimiento como de “inauguración”.
Aunque consideramos que la auténtica inauguración del nuevo local propiedad del señor Rafael Rico, se retrasaría hasta el martes 14 de abril de 1931, cuando tuvo lugar el inicio de sus sesiones de cine sonoro con la película alemana titulada en español “Sólo te he querido a ti”. Un film hablado y cantado que fue acogido con gran complacencia por parte del público. Entonces el diario El Telegrama del Rif, publicó una breve crítica donde se exponían pequeños fallos como la falta de alfombras destinadas a amortiguar los pasos del público y tapices que resguardaran las puertas de entrada, pues la ausencia de de estos sencillos elementos distraía enormemente la atención de los espectadores.
Mi bisabuelo Juan Díez Corona, en torno al año 1934 y coincidiendo con su transformación en teatro, trabajó en el “Gran Teatro Kursaal”.

En el transcurso del año 1937 el teatro “Kursaal” cambiaría su denominación por la de “Teatro Nacional” en atención a las directrices gubernamentales del nuevo régimen nacionalista y dictatorial que procuraba nombres españoles en lugar de extranjeros.
A partir de 1952-1953 la supremacía del cine frente al teatro era una evidencia y el acondicionamiento de la sala para mayor comodidad de los espectadores se impuso. Aspectos que en 1929 no se tuvieron en cuenta, empezaron ahora a ser prioritarios como el tamaño de la pantalla para proyección de las películas, puesto que la embocadura original era excesivamente pequeña para sistemas panorámicos o cinemascope. En esos años también se realiza una importante transformación de la decoración interior, con la supresión de los detalles ornamentales realizados por Enrique Nieto. Así se “moderniza” el cine ganando en elegancia y en calidad de los nuevos materiales utilizados, pero a costa de los detalles originales. La obra representó una nueva forma de decoración de acuerdo a los gustos imperantes e los años cincuenta, suprimiéndose los detalles ornamentales originales diseñados por Enrique Nieto. De tal forma, desaparecierón las formas de las pilastras y los detalles del remate curvo. En realidad, se reimprimió una nueva decoración, a base de escayolas, luces molduras y telas realizadas por un prestigioso decorador levantino llamado Aroca. El edificio, ganó en comodidad, pero perdió “una decoración que contextualizaba el interior con el estilo del exterior”.
En 1959 es destruida la terminación curva del anfiteatro.
En 1958-1959, a causa de los varios terremotos que sacudieron la ciudad, también se produjo la última reforma importante. La gerencia de cine decidió que los pináculos de la fachada principal podían resultar peligrosos al estar constituidos por materiales muy pesados y por ser su base frágil. Esto llevó a una obra en la que se demolieron los remates verticalistas de su fachada.
En 1969 se produce la última gran reforma del edificio. Nuevas necesidades del cine exigieron una nueva ampliación de la pantalla y se acometió la eliminación de los palcos proscenios de la embocadura, dando lugar a una gran pantalla.
Convirtiéndose en la más importante sala cinematográfica de Melilla, luego del cierre en el año 1982 del “Monumental”. Y por ello, con ocasión de las Semanas de Cine se transformaba en el Palacio del Festival.
Véase la biografia de uno de sus propietario Rafael Rico Albert, página
La construcción

El arquitecto había sido en Melilla el defensor de un modernismo florista, pero ya en los años veinte varió sus códigos estéticos y ensayó nuevos elementos que, sin renunciar al modernismo, le alejaba de sus postulados florales y decorativistas, en beneficio de diseños más geométricos. Por esa razón, Nieto eligió para la fachada un planteamiento sobrio, con un rotundo cuerpo central abierto con gran vano en arco segmentado y compartimentado que sirviera de asiento a una hilera de pilares capaces de soportar un entablamento, con un pequeño frontón ligeramente curvado y un potente remate por pináculos de gran esbeltez.
De otra parte, una discreta balconada curva infería a la fachada el contrapunto necesario para la composición. Los cuerpos laterales de la misma, mucho más discretos en su concepción, se rediseñaron con un gran vano muy estilizado verticalmente entre potentes pilastras de orden gigante que rematan en pináculos romos.
La fachada lateral, que se despliega en un espacio mayor, aparecía determinada además en un ritmo formado por estrechos vanos muy alargados entre grandes pilastras con remates por encima del coronamiento en pináculos de coronación roma. A su vez, una moldura a modo de bocel recorría horizontalmente las dos fachadas abrazando los arcos superiores de los vanos y confiriendo un elemento de equilibrio en una composición de potencia sobre todo los elementos verticales.
Todo ello, puede apreciarse de nuevo hoy día gracias a la fiel rehabilitación y restauración que se ha hecho en el conjunto de la misma fachada.

Nuevo Teatro Kursaal (2011-)


Fachada principal

Interior palcos

Tras la compra inicial en 2005 del antiguo Cine Nacional a su último propietario, José Pérez Hernández, así como del edificio aledaño que, originalmente conformó parte del antiguo teatro, el Proyecto de Ampliación, Remodelación y Restauración del Gran Kursaal de Melilla surge del deseo, por parte del Gobierno que preside Juan José Imbroda Ortiz, de dotar a la ciudad del gran teatro que demandaba el mundo de la cultura en Melilla. Por tal motivo, con fecha 01 de agosto de 2008, la Oficina de Supervisión de Proyectos de la Consejería de Fomento de la Ciudad Autónoma de Melilla aprueba el proyecto de obras. El edificio es de planta rectangular y cuento con una superficie de 1.152, g8 metros cuadrados.
Posteriormente, el 29 de agosto del mismo año, la Consejería de Fomento adjudica a la empresa Jarquil Andalucía, S. A. la ejecución de las obras. A partir de entonces se firma el Acta de Replanteo el día 09 de febrero de 2009 con un plazo de 16,8 meses, que por motivos técnicos y perfectamente justificados se incrementó hasta los 24 meses.
El proyecto básico y de ejecución de las obras de ampliación, remodelación y restauración del Teatro <> de Melilla, del arquitecto Dr. D. Rafael García Diégez –planimetría a 8 de enero y memoria técnica en marzo de 2008-, con un presupuesto de 6.418.738,94 euros, promovido por la Consejería de Fomento de la Ciudad Autónoma, una vez adquirido el inmueble a su último propietario D. José Pérz Hurtado y adjudicadas a la empresa almeriense Jarquil, fue redactado por la empresa Ayesa con la colaboración de Rafael García Diéguez. La Dirección de Obra ha corrido a cargo de Miguel. A. Pontijas Calderón y la Dirección de Ejecución de a cargo de Francisco Javier García Baeza, Mohamed Toufik Díouri Yelul y Gabriel Isaac Levy Mahfoda como técnicos locales. El seguimient de la Coordinación de Seguridad y Salud de las Obras lo ha llevado la empresa Total Engineering.
El proyecto de suministro del equipamiento escénico promovido por la Consejería de Fomento, lo redactó y dirigió Juan Luis Campos Fernández y lo ha ejecutado la empresa Chemtrol Teatros S.A.
El total de presupuesto adjudicado, incluyendo el suministro y la instalación del equipamiento escénico ha ascendido a una cuantía aproximada de 10.000.000 millones de euros, cantidad inferior a la estimada en 2005, fecha en la que se inició el expediente. A esta cuantía hay que añadir los 3 millones de euros que costaron los dos edificios adquiridos por la Ciudad para recuperar, tal como se concibió originalmente en cuanto a sus dimensiones se refiere, el Gran Teatro Kursaal.
La polémica política y técnica, de su adquisición y reforma, se ha visto aliñada con la aparición de restos humanos –octubre 2009-, finalmente, como nos informa el periodista Alfonso Nuñez, en palabras del Sr. Marín, <sin interes arqueológicos>
Con fecha 01 de febrero de 2009 con un plazo inicial de 16,8 meses, que por motivos técnicos y perfectamente justificados se incremento hasta los 24 meses.
Las actuaciones encaminadas a la conservación de la fachada han abarcad desde la recuperación de elementos decorativos deteriorados, hasta a utilización de materiales que fueran coherentes con el tipo de edificio y con la propuesta cromática.
El interior se mejoró con materiales propios de la época recuperados de la demolición, al tiempo que se picó toda la superficie tanto interior como exterior para su posterior enfoscado.
En el lado exterior también se repararon las grietas cosiéndolas y poniéndoles un mallazo para posteriormente enfoscarlas con mortero de cal a fin de conferirle una textura similar a la del edificio originario.
El deficiente estado en el que se encontraban muchos de los elementos ornamentales hizo necesario que fueran restaurados o, en último caso, vueltos a elaborar. Se recupera igualmente el almohadillado original de la fachada principal perdido con el transcurso del tiempo.
En el caso del zócalo, para evitar las humedades, se utilizó un mortero macroporoso útil en la protección de los muros con remontes de humedad y acabado con una capa de revoco coloreado.
En el resto de la fachada se colocó sin embargo una base de mortero de cal y revoco coloreado que responde a la composición cromática primitiva.


El edificio

Superficies
La superficie útil por planta es la siguiente: Planta baja 858,95 m2; Planta Primera, 740,99 m2;Planta Segunda, 406, 11 m2; Planta Tercera 284, 96 m2; Planta Cuarta, 309, 30 m2; Planta Quinta, 377, 92 m2, Planta Sexta 227, 33 m2; Planta Séptima, 246, 73 m2.
En total, una superficie construida de 4.839 m2 y una superficie útil e 3.447, 29 m2, que se reparte del siguiente modo: Área Artistas y Técnicos, 868,03 m2; Torre Escénica, 1.42, 52 m2; Sala de Espectadores, 1.503, 48 m2; Área de Público, foyers, 1.45, 85 m2.
Usos
En la actualidad, el Teatro Kursaal es un Edificio moderno y multifuncional, dotado con el equipamiento escénico más moderno y vanguardista. La Ciudad Autónoma de Melilla como organismo promotor, en enero de 2010 encargó el proyecto a la Empresa Ayesa (Aguas y Estructuras Sociedad Limitada) con la colaboración de la Consultoría Técnica de Escénicas García Diégez Consulting S. L.. siendo el Director Facultativo de las obras D. Miguel Angel Pontijas Calderón. Como objeto del proyecto de ampliación, remodelación y restauración de las instalaciones del equipamiento escénico, tanto arquitectónica como de instalaciones, para el espacio escénico del Teatro Kursaal de Melilla.
Atendiendo a las características y dimensiones de los Espacios Arquitectónicos y Escénicos, podemos elaborar una relación de eventos realizables y, a partir de éstos, las necesidades a satisfacer que éstos demanden. Así pues, el Teatro Kursaal está destinado a un uso lírico (ópera en formato especial, zarzuela de mediano y pequeño formato, recitales, musicales de mediano y pequeño formato), uso musical (conciertos sinfónicos con o sin coro, conciertos de cámara, conciertos solistas), uso de danza (danzas contemporáneas, ballet clásico), uso teatral (clásico, comercial, contemporáneo). Uso congresual (conferencias, programas de televisión y radio), uso como cine (proyección de cine digital en 3D y 35 mm).
Área del público: Sala de espectadores y Foyers
El Teatro Kursaal de Melilla, en la Sala de Espectadores, cuenta con 766 butacas fijas ampliables en otras 26 unidades hasta llegar a las 761 disponibles. A este número hay que añadir la adaptación de 18 espacios destinados a personas que precisen sillas de ruedas, localidades divididas en cinco zonas. Patio de butacas, platea inferior, platea superior, palco y anfiteatro, las cuatro primeras con comunicación entre ellas y todas, al estar las localidades escalonadas, en pendiente, para favorecer la visión, comunicadas con cinco espacios distintos, a través de pasillos en la sala de butacas cuya salida y entrada a los pasillos de los vestíbulos con baños, bajo la zona de minusválidos, plataformas sin asientos con facilidades de acceder al pasillos que se encuentran detrás de la plataforma de la plataforma; El Patio de butacas tiene acceso a la planta baja y puesto de información, portería y taquilla para venta de entradas, foyer de planta baja con guardarropa y sala de usos múltiples, estando el acceso a la Sala de ensayos. Con capacidad para 100 personas, que servirá como espacio multifuncional para la realización de actividades culturales y sociales, como conferencias de prensa o aula de conferencias y cursos , estando en ella las columnas recuperadas del antiguo vestíbulo, a través de los pasillos antes mencionados; la Platea inferior con acceso a una galería que domina la planta baja y un ambigú, siendo esta planta la primera; la Platea superior tiene acceso a un ambigú, foyer o sala de espera para espectadores y asistentes de espectáculos varios, enmarcado por el gran ventanal representativo de la fachada principal. En el que se encuentran los bustos de José Tallaví        (1878-1916) gran actor; Juan Guerrero Zamora (1927-2002) escritor y director teatral; y Fernando Arrabal (1932), prolifico dramaturgo de reconocido prestigio internacional, obras del escultor Jesús García Ligero    (muy vinculado a Melilla por sus labores de restauración de tronos e imágenes de nuestra Semana Santa), tres bustos de tres melillenses estrechamente unidos al teatro , que presiden la segunda planta del nuevo Kursaal. Monumentales y con una dimensión máxima de cincuenta centímetros en su eje vertical, cuentan, gracias a su tamaño, con suficiente relevancia dentro de la sala que ocupan.
A pesar de su autonomía como obras independientes, a nivel conceptual, forman una unidad. La relación es clara. Dramaturgo, productor-director, actor. En una palabra: Teatro a través de tres hombres distintos, con proyecciones artísticas en facetas diferentes del mundo del teatro, pero dependientes entre sí.
Las tres cabezas están fundidas a la cera perdida en bronce y posteriormente cinceladas y patinadas. Van montadas sobre plintos realizados en chapa de acero cortén que representan parte de las pilastras de la fachada principal del teatro con el fin de integrar la obra en el edificio, siendo esta la planta, la segunda; el Palco tiene acceso a un vestíbulo a través del cual se accede a unas dependencias de la Consejería de Cultura de la Ciudad Autónoma de Melilla, siendo esta la planta cuarta y el Anfiteatro tiene acceso a una sala de entreactos y de exposiciones, siendo esta la planta cuatro. Todos los foyer y plantas tienen comunicación entre si a través de dos escaleras y dos ascensores, cada ascensor y escalera esta dispuesto en unas cajas situadas en las esquinas del edificio, mirando a la calle Candido Lobera.
Detrás del escenario se encuentra una sala corrida, que comunica la calle y el escenario con los camerinos, situados encima del escenario para ahorrar y aprovechar espacio, esta sala consta de escalera, ascensor y algunas salas destinadas a los cambios rápidos.
Mirando al escenario, a sus lados se encuentran en el izquierdo, de arriba a abajo, el escudo de Melilla, un adorno modernista de la fachada principal símbolo del Nuevo Teatro Kursaal de Melilla y 1930, año en que se inaugurado el Teatro Kursaal, sin camerinos ni pudiendo proyectar películas sonoras y en el lado derecho, de arriba abajo, el mismo escudo de Melilla, el mismo adorno modernista y 2011, año en que se reinauguro el Teatro Kursaal tras las obras antes mencionadas con el patrocinio de la Ciudad Autónoma de Melilla.
Asimismo, se ha recuperado en su rehabilitación la fachada original del Teatro Kursaal, del proyecto original de Enrique Nieto del año 1930, como símbolo del patrimonio arquitectónico de la Ciudad.
El nuevo Kursaal se reveló ayer como una auténtica joya, preñada de detalles hermosos, como las preciosistas lámparas de sus entreplantas y hall de entrada, los cuidados ornamentos de la pasamanería y enrejado de las escaleras o la laboriosa restauración de su fachada, que en la recreación de la original que diseñó Enrique Nieto ha recuperado incluso los colores beiges y marrones con que la concibió el preclaro discípulo de Luis Doménech i Montaner, promotor del sello modernista de nuestra ciudad.
Revestido de madera en todas las paredes y suelo de su foso de butacas y escenario para asegurar su perfecta sonorización, se ha dotado también de una caja acústica que permitirá adaptar especialmente su escenario para conciertos como los que ofrecerá hoy y mañana la Orquesta y Coro ‘Ciudad de Melilla’.
Pero, además, el Kursaal no sólo ha renacido mejorado, sino que ha embellecido su entorno, gracias a la amplísima acera que se ha construido en su frontal y que ha transformado notablemente la Avenida Cándido Lobera.


Área de Artistas y Técnicos:
Conforman esta área, en planta baja los accesos, la sala de control y vigilancia y los cuartos técnicos, mientras que, en la primera planta, se sitúan dos camerinos individuales para artistas invitados, un camerino colectivo masculino en la segunda planta, otro camerino colectivo pero femenino en la planta tercera, y un cuarto de lavandería y repaso de vestuario, igualmente ubicado en la tercera planta.
Ya en la carta se sitúa la sastrería, peluquería y maquillaje, la sala de espera y descanso de artistas, mientras que en la quinta se halla el despacho de la dirección técnica y varios cuartos técnicos.
Por último, en la planta sexta también se han habilitado vestuarios masculino y femenino y una sala de descanso para técnicos, mientras que en la séptima los cuartos construidos se destinarán a usos varios.
Además de estos cuartos que se encuentran en la parte e camerinos, encime del tercer foyer, en el que se encuentran las estatuas y debajo de las oficinas de cultura, se encuentra unas salas técnicas que ocupan la mitad de la superficie de la planta del edificio la zona en la que se encuentra, el resto de la superficie la aprovecha el foyer inferior que se dobla en altura en esta parte, y sirve de entrada un espacio con forma de T mirando al escenario se ubican las cabinas de sonido e iluminación, de vídeo digital y proyección, además que a los palcos de autoridades.


El escenario y su equipamiento escénico
El equipamiento escénico cuenta con unas infraestructuras escénicas complejas, con tres niveles de galerías y una superficie aproximada de 147 m2 en su caja escénica.
Fuera de la caja escénica y sobre la corbata se encuentra el puentes de proscenio de un metro de ancho y superficie de 20. 51 m2, y 2 puentes de luces sobre el patio de butacas de 15, 87 metros de longitud.
Cuenta también con tres bancadas de motores puntuales de proscenio, barras de fondo en paredes laterales y fondo de escenario, suelo escénico de tarima fija, desmontable y trampillas de iluminación de madera de 40 milímetros de espesor y superficie de 210, 00 m2.
Las dimensiones del foso escénico tienen una 13. 20 m de ancho por 7.20 de fondo y 3.50 m de alto, lo que arroja una superficie de 95 m2.
Por su parte, el foso de la orquesta tiene unas dimensiones de 12.00 m por 2.00 m y está equipado con escaleras de acceso al escenario.
Además, se ha previsto una concha acústica para la adaptación del escenario a conciertos y orquestas, formado por cuatro techos y seis torres con una superficie de 69.50 m2.
No faltan tampoco los textiles para el telón de boca, bambalinón, arlequines, caja negra y ciclorama y cuenta con varios motores y monta cargas.
La iluminación escénica tiene una potencia de 99. 795 watios,y la potencia del sonido es de 19. 850W.

Teatro, cine y palacio de congresos
Tras su rehabilitación, el nuevo Kursaal podrá acoger obras de teatro, conciertos, danza, zarzuela, ciclos de conferencias, recitales líricos, flamenco, proyecciones de cine, emisiones de radio y tv, exposiciones y cursos.
Su concha acústica de 69,50 m2 estrecha su escenario de 240 metros para adaptarlo a los conciertos, pero como cuenta también con cabinas para conferencia y traducción, circuito cerrado de televisión y proyección y equipos multimedia preparados para películas en 3D, es posible concluir que, hoy por hoy, es uno de los teatros más modernos y punteros de toda la geografía nacional.
Ayer, a mediodía, abrió sus puertas para la prensa y un nutrido grupo de representantes de diversos sectores del mundo de la cultura melillense.
Conforme a lo previsto, apurando eso sí hasta el último minuto para dar los retoques finales, ayer se inauguró el renovado o nuevo Gran Teatro Kursaal de Melilla, que recupera su histórico nombre en esta nueva etapa proyectada ya al siglo XXI.
Una obra, en palabras del presidente Imbroda, “que demuestra la vigencia y pujanza de un pueblo”, como el de Melilla, que con esta inversión rescata un símbolo emblemático de su patrimonio cultural y, al par, un espacio dedicado desde principios del siglo XX al mundo del ocio y la cultura.


Inversión
En total, han sido 13 millones de euros lo que se han empleado en la compra de los antiguos edificios del Cine Nacional y los antiguos camerinos del Teatro Kursaal, entonces con un uso de almacen y un local comercial, obra de demolición y reconstrucción de su interior, restauración y recuperación de su fachada original y equipamientos con los avances tecnológicos más modernos. Una inversión que ha permitido convertirlo en un Gran Teatro que también puede funcionar como Palacio de Congresos e incluso como sala de cine con capacidad para la proyección de películas en 3D.
Todo ello, mediante una financiación con leasing bancario a pagar en quince años, “que permite afrontar la deuda sin que se resientan las arcas de la ciudad”, tal cual señaló la primera autoridad local.


Inauguración
El dia 18 de marzo de 2011 fue inaugurado el Teatro Kursaal de Melilla, descubriéndose la placa de inauguración y los tres bustos de la sala de entreactos de la segunda planta, a este acto asistieron la gente de cultura y los periodistas, por no poder asistir estos últimos a la primera función de éste teatro por entorpecer la haciendo fotos.


Primer y segundo actos
Al día siguiente de la inauguración, el sábado 19 a las ocho de la tarde, con traje oscuro los caballeros y vestimenta acorde las señoras, se realizo la primera función del nuevo Gran Teatro Kursaal. La puntualidad fue imprescindible, porque una vez iniciado el acto no se permito el acceso al aforo donde se desplegaron las 735 butacas fijas de las que ha sido dotado, y a las que hay que sumar otras 26 movibles y las 18 destinadas a personas con minusvalías, tuvo lugar la primera función en la que en el que en la 1ª parte intervinieron Fadela Mohatar como Maestra de Ceremonias dando el primer discurso y presentando e introduciendo cuatro actores, que fueron desgranando el por qué de la importancia para Melilla del nuevo Kursaal, así como el valor mismo del teatro como fuente de riqueza cultural y reflexión sobre la vida misma, y otros dos, uno después del de Francisco Gámez, Doctor de Artes Escénicas del Centro UNESCO, arropado por tres figuras femeninas que en los colores de sus vestidos reproduccián las banderas de España y Melilla, con u n laudedatorio discurso por la obra de recuperación parcial y reconstrucción en gran parte del antiguo Kursaal, y del presidente Imbroda y su equipo de Gobierno a la hora de afrontar el macro proyecto dotar a Melilla de un gran teatro., y otro tras la majestuosa representación de los Actores Fran Antón, cuyas apariciones en algunas series televisivas está brindándole su mayor proyección actual. El joven actor realizó desde un principio toda una interpretación en la que se preguntó qué nos hacía sentir el teatro más allá de la disposición pasiva delm espectador a ver qué se le mostraba en el escenario.
Su intervención fue un monólogo que en el deseo de ensalzar las artes escénicas tuvo su denominador común y que, finalmente, remató con un poema que dio pie a la actriz Blanca Marsillach a recitar por su parte, los versos más conocidos de Santa Teresa de la Cruz Finalmente, Alejandra Torray aprovechó su momento para realizar también una encendida defensa del valor del teatro y de la importancia de contar como unas instalaciones como el Kursaal para contribuir al mayor desarrollo cultural de la sociedad.
La actriz, hija del realizador y escritor melillense, Guerrero Zamora, cuyo busto preside la planta segunda del Kursaal junto al del actor Tallaví y el del dramaturgo de origen melillense también, Fernando Arrabal, agradeció especialmente al presidente Imbroda el homaneja que se ha brindado a su padre.
Después, la Orquesta Sinfónica y Coro Ciudad de Melilla interpretaron: Fanfare for the Common Man de Aaron Copland, Raider´s March y Star Wars; 1. The Imperial March 2. Han Solo & the Princesa 3. Yoda´s Theme 4. Finale de John Williams, y Danzón n º2 de Arturo Márquez.
Después de un entreacto de 15 minutos, comenzó la 2ª parte n la que se interpretó Suite de Carmen (Preludio) de Bizet, Mattinata de Leoncavallo protagonizada por el Tenor Sebastián Alarcón Vallés, La Travista,
E´  estrano, sempre libera de Giusseppe Verdi protagonizada por la Soprano María del Carmen Gálvez Casado, Luisa Fernanda; Luche la fe por el triunfo de Federico M. Torroba protagonizada por el Tenor Sebastián Alarcón Vallés, El Barberillo de Lavapiés; Canción de La Paloma de Asenjo Barbieri protagonizado por la Soprano María del Carmen Gálvez Casado, La Tabernera del Puerto; No puede ser de Pablo Sorozábal protagonizada por el Tenor Sebastián Alarcón Vallés, El barbero de Sevilla; La Primorosa de Jiménez y Nieto protagonizado por la Soprano María del Carmen Gálvez Casado, Doña Francisquita de Amadeo protagonizada por el Tenor Sebastián Alarcón Vallés y la Soprano María del Carmen Gálvez Casado, La Travista; Brindisi de Giusseppe Verdi, Himno de Melilla de A. Riaño y Himno Nacional.


ORQUESTA SINFÓNICA
Violines: Mario Fernández Santander/Estela Sorroche Montesinos/Sarah Benzaquen Bunan/Marta Fernández Escamilla/Hector Robles Ruiz/Belén Vega Pichaco/José Enrique Cruz Santiago/Enrique José Tudela de Miguel/Mariví López Imbroda/Mariola Sáncez Rábago/Mónica María García Orozco/Ana Belén García Blanco/Alejandro Aguilar Rodríguez/ Indira Estrada Vidal
Violas: Niculina Toma/ Silvia Talisa Hudtwaclker/Patricia Gónzalez Ruiz/ Pablo Lafuente Martínez.
Violonchelos: Susana Estíbaliz Muñoz Mendiluce/ Juan Alfonso Cobos Molina/ María José Freixinet Saura/ Josefa Mª García Romero.
Contrabajos: Carlos Gómez de Avellaneda Bernad/ Hernan E.Cuadra Mendoza.
Arpa: Esperanza Martín Morales.
Oboe: Carlos Gallego Puyana/ Francisco Sánchez Cabrera
Fagot: Alejandra Luque Ruiz
Clarinetes: David Balsa Gándara/ Juan Antonio Mizzi Martín/Santiago Montolla Carralero
Flautas: Fuensanta López Ordóñez/ Carlos Catalá Navarro
Trompetas: Jesús Núñez Peláez/ Alejandro Martínez López/ Bartolomé E. Martínez García/ Adrián Platero Torreblanca
Trompas: Sergio Rincón Carro/ Sebastián Serrano Morales/ Francisco J. López Alonso/ Marta Ruíz Hernández
Trombones: Alberto Martínez Rodríguez/ Francisco J. Ruíz Muro/ Juan Carlos Fernández Ruíz
Tuba: Arsen Sargsyan
Percusión: Jesús Contreras Gila/ Ana Mª. Sánchez Mohamed/ Pablo Mizzi Ramírez/ Laura González Fajardo/ Andrés García Valle.
Piano: Francisco Luis Martínez López

Coro: María José Bueno Gómez/ Inmaculada Chinchilla Garcés/ Reyes Pérez Sánchez/ María Dolores Viñas del Castillo/ Montse Artero Blanco/ María del Mar Martínez Quesada/ Eva Gallego Bellido/ Mari Carmen Gallego Bellido/ Gema Moreno Benzal/ Sara Novoa Sánchez/ Ana Díaz Ruíz/ Conchi Marcos Olivares/ Ana Gómez Duplas/ Teresa González Fajardo/ Mar Quesada Rodríguez/ Lorena Macias Rosales/ Trinidad Rodríguez Gea/ Justo López Pérez/ José Ruiz Campos/ Brahim Ouani Aras/ Miguel Ángel Samper Bonnemaison/ Antonio Guijo Jaime/ Juan Manuel Robles Sánchez/ Aaron Cuevas Ruiz/ Juan Carlos Ramírez Ramos/ José Antonio Hurtado Narváez/ José Manuel Vega de Mas/ Camilo Fernández Sánchez/ David López Marcos.
El Gobierno local ha querido que sean melillenses, como los que conforman la Orquesta y Coro de la Ciudad, los que ofrezcan el primer espectáculo, que se repetirá mañana a la misma hora, en todos los casos con invitación que han sido cursadas entre los representantes de todos los sectores y ámbitos sociales de la ciudad.


Agradecimientos

En su discurso inaugural, el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, agradeció y reconoció la labor bien hecha a cuantos la han llevado a cabo y con especial referencia nombró al director general de Fomento, Antonio Jodar, del que dijo que “se ha dejado la piel en el proyecto, más allá de sus obligaciones profesionales, en un claro compromiso con la sociedad melillense”.
Para Juan José Imbroda, el Kursaal además, “ha sido un negocio redondo”, que en la compra del solar del antiguo Cine Nacional y del aledaño y primitiva parte trasera del Kursaal original, ha permitido la recuperación de un “símbolo emblemático” del patrimonio melillense y también el respeto a la histórica decisión de concebir el mismo lugar como un espacio reservado a la cultura y el ocio.
Primeras valoraciones
Las primeras valoraciones que mereció el Kursaal no han podido ser más positivas. Antes que se terminara Juan Díez Sánchez, que desde el primer momento ha estado muy agradecido ya que entre otras cosas Melilla gana un teatro en condiciones, céntrico, además se recupera el nombre Kursaal, que el siempre ha estado con que el nuevo teatro se habría de llamar así en contra de llamarlo pues es el primer nombre que tuvo recuperándose parte de la historia local además del precioso edificio modernista. Juan, en el artículo Artículo publicado en “La Gaceta Local”, suplemento del diario “Melilla Hoy”, el jueves17 de marzo de 2011. Con el título de “El antiguo Kursaal de Melilla: su historia y sus secretos”. decía al terminar el artículo y debajo de la biografía de Rafael Rico Albert, en el colfon : “ En estos días la palabra Kursaal vuelve a estar de actualidad en Melilla, al reinaugurarse el antiguo local que llevó su nombre hasta 1937. Y luego de una impresionante reforma. Todo un triunfo de una ciudadanía que deseosa por contar espectáculos teatrales de calidad, tal como antaño tuvo la ciudad, ha encontrado positiva y feliz respuesta del Gobierno local.
Confiemos que las veladas teatrales que nos depare este flamante “Kursaal” sigan la exitosa trayectoria de su antecesor, y del que es fiel heredero, el teatro “Reina Victoria”. Que también fue propiedad del Sr. Rico Albert y por cuyo escenario actuaron las mejores compañías nacionales, ofreciendo las mejores temporadas de espectáculos que conoció Melilla.”no olvidemos que Juan además de ser el melillense que más sabe de los espectáculos de melilla y que gracias a colabaración he logrado hacer este libro y mi padre es autor del libro “Melilla y el mundo de la imagen. Aproximación a la fotografía, el Cine y la Televisión”, publicado por la Ciudad Autónoma de Melilla en el año 1997. Y coautor de la obra “Memorias del Cine. Melilla, Ceuta y el Norte de Marruecos”, editado por la Ciudad Autónoma de Melilla en 1999.

El cronista oficial de la Ciudad, Antonio Bravo, celebró el resultado final tras la reforma y señaló que faltan palabras para describirlo. “Lo mejor es que los propios ciudadanos comprueben como ha quedado, porque el resultado es espectacular”.
Satisfecho también con el resultado se mostró el exconsejero de Fomento que inició el expediente de compra de los solares, Manuel Quevedo, para quien lo hecho en el Kursaal es comparable con lo realizado en Málaga en el antiguo Cine Echegaray, que en su rehabilitación mereció el premio del Colegio de Arquitectos de la capital malacitana.


Cine


3 Semana del Cine
La cita cinematográfica se celebrará entre los días 4 y 10 de abril en el Teatro Kursaal, siendo el domingo el día elegido para proyectar la primera película en tres dimensiones dentro del nuevo teatro
Un total de 20 largometrajes se exhibirán en el Teatro Kursaal durante la Semana del Cine, que se celebra entre el día 4 y el día 10 de abril de 2011. Según ha anunciado la consejera de Cultura, Simi Chocrón, las entradas se pondrán a la venta con siete días de antelación y, durante la semana de proyecciones, podrán adquirirse en la taquilla del teatro.

Chocrón ha confirmado un total de 700 entradas puestas a la venta por día. El precio es de tres euros por sesión, aunque puede adquirirse un bono por quince euros, que supone el pase a siete películas que habrán de elegirse en el momento de la compra de dicho bono. La consejera ha comentado que están gestionando la posibilidad de que la compra pueda realizarse a través de internet.

Los filmes se exhibirán en un horario fijo de lunes a domingo. Habrá una primera sesión a las 18:00 horas, una segunda a las 20:00 horas y una última a las 22:00 horas. Además, de jueves a sábado, se ampliará la oferta con un pase más a las 00:00 horas.

Entre las cintas, de las que cabe reseñar también un amplio cartel de cine español, destaca Megamind, ya que este largometraje, para todos los públicos, será el elegido para la primera proyección en tres dimensiones que se lleve a cabo en el Teatro Kursaal.

Películas, en orden de proyección

- Lunes 4 de abril: La llave de Sarah, También la lluvia y Cisne negro
- Martes 5 de abril: Animal Kingdom, El último bailarín de Mao y
Biutiful
- Miércoles 6 de abril: Women without men, La redada (VOSE) y Pa negre
- Jueves 7 de abril: No controles, Chico y Rita, Winter´s bone (VOSE) y No controles
- Viernes 8 de abril: Primos, Los chicos están bien, Balada triste de trompeta y Primos
- Sábado 9 de abril: Cisne negro, 3 metros sobre el cielo, The fighter y Chico y Rita
- Domingo 10 de abril: Megamind, De dioses y hombres y Amor y otras drogas.
1ª película proyectada La llave de Sarah
1ª película proyectada en 3D Megamind

2 comentarios:

JavierR dijo...

Gracias por mantener viva la memoria de mi abuelo Rafael. Seguiré con interés su blog y sus noticias de Melilla.

JavierR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.