domingo, 11 de septiembre de 2011

BARRIO HÉROES DE ESPAÑA (ANTIGUO BARRIO REINA VICTORIA )


Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús

Grandes Almacenes la Reconquista

Plaza de Menéndez Pelayo

Antigua Fachada del Economato Militar

La "Avenida"


La "Avenida"

La "Avenida"

Traslado de los restos mortales del General Ordoñez, muerto en batalla, por la "Avenida"al Cementerío de la Purísima Concepción

La "Avenida"

La "Avenida"

La "Avenida"

Casa David Melul vista desde la "Avenida"

La "Avenida"

Zapatería José Villena Calle O´Donnell o Plaza Héroes de España


Vista de la Capilla Castrense

El Aguila Africana



IntroducciónEn el año 1906 y ante el constante crecimiento y desarrollote la población de Melilla, se autorizó la construcción del barrio llamado a ser el centro administrativo, lúdico y comercial de la ciudad por su ubicación privilegiada. En un terreno comprendido entre los barrios del Mantelete y Polígono, y que hasta hacía un par de años únicamente se había utilizado como huertos de la guarnición militar en razón de encontrarse e el área de seguridad de 30 metros de anchura en torno a las murallas del Cuarto Recinto Fortificado de Melilla la Vieja, y por ello no permitirse en él construcciones.
En 1904 se ordenó el cese de los cultivos de los mencionados huertos a cargo del Ejército, por constituir un foco de enfermedades endémicas que venía diezmando a la población.
Por Real Orden de 7 de septiembre de 1906 se permitió urbanizar, crear el barrio conocido popularmente en los primeros años de este siglo como el Llano y de forma simpática de Sión por ser las comunidades hebreas de Melilla y Tetuán en gran medida las impulsoras de su construcción. Es te barrio originalmente se denominó oficialmente Reina Victoria en honor a la esposa del Rey Alfonso XIII, al socaire republicano Mariana Pineda, y oficialmente en los tiempos de la Dictadura primer Virgen de la Victoria y posteriormente Héroes de España, siendo este último el que sigue conservando
Entre los años 1906 y 1909 se construyó su primera fase, en el área comprendida por las antiguas carreteras del Polígono y Buen Acuerdo, hoy Avenida Juan Carlos I Rey y calle general Marina respectivamente. Previamente la Comandancia de Ingenieros efectuó la demarcación y confeccionó un pliego de condiciones generales para evitar la deficiente calidad y anarquía obstada en anteriores construcciones. También se establecieron dos canteras, una en el Cerro de Santiago y otra en el actual Monte María Cristina, para aprovechar sus tierras para rellenos y las piedras pata levantar edificios.
A partir de 1910 se terminó de construir el barrio al erigirse nuevas casas a la derecha de la actual Avenida.
En un principio todas las casas constaban de dos plantas y más tarde fueron elevadas en algunos pisos al disponer de sólida cimentación, tal como establecía el pliego de condiciones que en su día impuso la comandancia de Ingenieros.
Más información
El plan de 1896, propuesto por el capitán Alcayde, por el que se pretendía construir en la zona comprendida ente el cerro de San Lorenzo y la cañada del cementerio, había quedado en suspenso.
En 1904 vuelve a resurgir el proyecto con el doble objetivo de, por una parte, eliminar una zona pantanosa y palúdica, y por otro aliviar el paro existente desde que los sucesos del otro lado de la frontera habían afectado a la frágil economía local. Tras diversas discrepancias entre los ingenieros militares de la Junta y los técnicos del Ministerio de la Guerra sobre el alcance que deberían tener los proyectos propuestos o a proponer, la intervención personal del general Marina en 1906 logró que la voluntariosa intención de la Junta de Arbitrios local fuera al fin tomada en consideración, aprobándose la construcción de un de un nuevo y céntrico barrio sobre lo que habían sido los antiguos huertos de la guarnición, desde poco tempo antes inoperante ante los problemas que creaba su existencia, entre los que el paludismo endémico no era el menor. La R. O. de 7 de septiembre de 1906 daba pie para su creación con independencia y al margen de cualquier plan de conjunto, sin tener en cuenta las propuestas anteriores, proyectos de los que se decía, y con razón, que se habían quedado cortos en sus alcances.
Al haberse perdido, a principios de siglo, los terrenos ocupados por el Parque Hernández, el barrio habría de quedar limitado a los terrenos comprendidos entre las dos carreteras concluyentes en los barrios del Polígono y del Buen Acuerdo, quedando de momento fuera del plan los comprendidos en la derecha de la primera de aquellas, pues se entendía que estaban demasiados cercanos a las fortificaciones y por lo tanto sujetos a las necesidades de la defensa.
Una vez aprobado el proyecto de urbanización por Real Orden de 3 de diciembre de 1906, los cimientos de la primera casa a construir se comenzaron el 17 del mismo mes, iniciándose la llamada casa Melul, años más tarde transformada en lo que hoy es n.º 1 de la Avenida.
El proyecto aprobado exigía varias condiciones a tener en cuenta en la edificación, entre las que estaban:
a) Los planos de la finca a construir debían entregarse en un plazo de dos meses desde la adjudicación.
b) Los edificios debían finalizarse en un plazo de dos años desde la demarcación de las obras, una vez aprobados los planos por la Comandancia de Ingenieros y la Junta de Arbitrios.
c) Todas las casas debían contar con dos pisos (planta baja y primer piso), altura obligada por los planes de defensa, siendo las aceras y pozos mouras por cuenta del constructor.
Las casas más solicitadas fueron las comprendidas en el ángulo formado por las dos carreteras por se las más cercanas al núcleo comercial del Mantelete.
El 14 de mayo de 1907 se cubría de las aguas la primera casa del barrio, la de don Pedro Fernández Batanero.
Para impulsar las obras, y con perspectiva de un futuro a corto plazo, se constituyó una sociedad de hebreos, en su mayor parte de origen tetuaní, que aportó importante capital en los primeros años.
Los trabajos de preparación del terreno fueron severos y costosos, pues la naturaleza acuosa de aquel, antigua marisma, obligó a grandes rellenos con tierras extraidas de la zona inmediata al cementerio y de los desmontes de la calle Margallo, donde más tare se instalaría el mercado del barrio.
El 18 de mayo de 1907 se aprueba el proyecto de urbanización de los terrenos comprendidos entre la fábrica de luz (hoy calle Cándido Lobera) y la calle de Castelar, a la derecha de la carretera del Polígono, carretera que sería ligeramente desviada al edificarse parte de la ampliación del barrio sobre la antigua calzada que unía el Mantelete y el barrio.
La construcción fue lenta en un principio, en realidad más lenta de los esperado, por coincidir, como ya se ha apuntado, con los graves sucesos en el campo aledaño a la ciudad, sucesos que incidían sobre Melilla al ocasionar una seria paralización de gran parte de la actividad económica, pues desde tiempo antes eran escasas las caravanas que, procedentes del interior de Marruecos, se atrevían a acercarse a la ciudad dada la inestabilidad existente entre las cabilas rifeñas.
Al comenzar la campaña de 1909, el 19 de julio, apenas si se habían construido un cincuenta por ciento de las edificaciones previstas. Sin embargo, como en otros puntos del territorio urbano, la campaña indujo un proceso muy rápido de construcción, de forma que tal que, finalizada aquella, hubo que pensarse un definitivo plan de urbanización que pusiera orden en la desordenada expansión de la ciudad y atendiera a las múltiples necesidades creadas por el exceso de población venida al calor de la guerra. El plan ya estaba, antes de nacer, más que desbordado, y antes de su aprobación por el Ministerio de la Guerra ya habían sido adjudicados solares por toda la ciudad, e incluso aquellos que quedaban fuera de uso a la derecha de la avenida, entre el Mantelete y la fábrica de luz.
El proyecto de urbanización citado, iniciado por el capitán Redondo Ballester, y modificado y completado por el capitán José de la Gándara, supuso:
a) Un abandono de las tesis limitativas de la utilización de los terrenos poscuestiones de seguridad.
b) un aumento en la edificabilidad significativo, pues de las dos plantas autorizadas se pasaba a cuatro, siempre, eso sí, que no sobrepasaran los 20 metros de altura.
Al mismo tiempo se disponían reglas obligatorias sobre calidades en
la construcción, aspecto muy poco atendido en el pasado.
La coincidencia de las nuevas normas en vigor y la llegada del arquitecto Enrique Nieto, providencial sin duda, condujeron a un proceso de desarrollo urbanístico cuya imprenta bien a la vista está hoy en día.
El Plan de la Gándara, aprobada en mayo de 1910, contemplaba la formación de una gran plaza circular sobre lo que entonces se llamaba explanada de Santa Bárbara a la salida del Mantelete. Es preciso convenir que la terminación de tal plaza cambio significativamente la perspectiva urbana vista desde el mar. Hay un antes y un después de Melilla relacionados con la terminación del proyecto, pues los testimonios de quienes visitaron Melilla en fechas anteriores y posteriores son concluyentes.
Como complemento a la plaza, en 1911 se había terminado el edificio que ocupa el n.º 2 de la Avenida, obra de Nieto, y en 1915, al ordenar la Junta de Arbitrios que el edificio correspondiente al n. º 1 fuera alineado con relación a la plaza, la opción tomada fue la de derribar el existente y construir el actual, obra así mismo del propio Nieto. Aunque en principio se pretendía rodear la plaza con edificios de buen porte que albergaran los principales centros oficiales, la obra quedaría incompleta, pues únicamente el Casino Militar (terminado en 1934), el Banco de España (de 1940) y el Palacio Municipal (rematado en 1947)serían concluidos. La gran estación ferroviaria de la Compañía Española de Minas del Rif, que habría de cerrar el conjunto por la parte de mar, quedaría en simple proyecto.
La pujanza comercial e industrial traida por los sucesos del campo marroquí indujeron la formación de una pequeña burguesía local reflejo de la cual habría de ser el nuevo impulso que habría de tomar la ciudad, sobre todo en lo que a configuración urbana se refiere. Los anteriores edificios, de contextura simple, se van transformando en otros más acordes con la significación de la nueva clase social.
Entre 1911 y 1917 se construyen los más representativos edificios del modernismo melillense, como el Hotel Madrid, reformado en 1914 como Balneario Oriental; Casino Español, con reforma del edificio construido en 1910, ampliado en 1917 y 1924 por Nieto; edificio de La Reconquista, levantado en 1916 sobre el anterior de 1910; el Economato Militar, con fachada reformada por Nieto en 1915. No pocos edificios, de los construidos antes de 1910, van elevándose por etapas según las épocas de mayor bonanza económica, proceso fácilmente advertible en sus fachadas, mullas de ellas restauradas en 1916 y 1917 sobre los sencillos edificios anteriores.
La crisis de 1917 produce una práctica paralización de la construcción. La reanudación de las operaciones militares y, sobre todo la convulsión que en el orden económico supone la reconquista del territorio tras el desastre de Annual, incide grandemente en lo urbanístico, produciéndose, entre 1921 y 1927, un relanzamiento de la construcción y rehabilitación de edificios, en lo que influye de forma definitiva el importante aumento de la población y el incremento de los negocios prósperos. Son pocos los edificios de nueva planta al escasear el suelo, pero sí son muchos los que añaden uno o dos pisos más a los ya existentes produciéndose un crecimiento en altura con singular influencia en el centro urbano.
Siendo el barrio más representativo y céntrico, principal fachada de la ciudad, hay que aceptar que las autoridades se volcaron en atender la demanda de servicios. Alcantarillado, luz eléctrica aceras, etc., son puestos en funcionamiento desde los primeros instantes de su creación, con inversiones públicas muy superiores a las destinadas a los barrios periféricos. Los principales colegios privados se instalan en el barrio o en sus cercanías; los comercios de mayor relieve son los del barrio, que se convierte en el centro comercial por excelencia.
Esta categoría se traduce en alquileres desmesurados, aunque no muy distantes de los habituales en los barrios de inferior orden.
En cuanto a su población, en el año 1907 vivían solamente en el barrio 5 personas, que serían 701 al año siguiente;2.306 en 1914:3.340 en 1917, estabilizándose en una media de 3.000 almas desde el final de las campañas.
En este apartado la introducción esta copiada del libro HISTORIA GRAFICA DE MELILLA Juan Díez Sánchez y Francisco Carmona y el desarrollo de el libro ESTUDIOS MELILLENSES de Francisco Saro Gandarillas

1 comentario:

PECE dijo...

Hola Daniel

Excelente idea la de este blog, quizá algo recargado de gagdegts (yo quitaría unas cuantas peceras y algunos más de noticias que no tienen relación con el blog).

A pesar de ello, como puedes ver ya tienes un nuevo gagdet. Es un contador de Histats de tono azul, dime si te gusta para dejarlo así o cambiarlo. Lo he colocado en la columna derecha, el primero de tooooodos los que tienes allí.

Usa también las etiquetas en cada entrada (veo que sólo has puesto una en una entrada y es demasiado genérica: "Melilla"), así tendrás un índice con el que ir directamente a las entradas que a tus lectores les parezca más interesante. Puedes etiquetar por ejemplo: Teatro, Monumentos, Museos, Barrios.... en fin, las que se te ocurran, y además puedes poner más de una en una entrada.

También he visto que blogger permite instalar un favicom fácilmente. ¿Qué es eso? Pues una pequeña imagen que se ve en la barra de direcciones del navegador cuando alguien visita tu página. Es una manera más de personalizarlo. Si quieres te lo instalo, sólo tienes que mandarme la imagen que quieras que aparezca y veremos si se puede poner y como quedaría.

Un abrazo y sigue instruyéndonos.